GUISO COSTEÑO COLOMBIANO (HOGAO)
- 8 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 8 abr

El guiso colombiano es de esas recetas que cuentan historia en cada bocado. Es la base de muchísimos platos tradicionales y, por eso, muchos cocineros lo llaman la “salsa madre colombiana”: a partir de este sofrito de tomate y cebolla nacen frijoles, sudados, sancochos, arroces atollados y un sinfín de recetas caseras.
Su origen viene del sofrito español, preparado con ajo, cebolla y pimentón, que llegó en la época de la colonia; aquí, las manos afrodescendientes y campesinas le agregaron el tomate, transformándolo en el guiso que hoy conocemos en casi toda Latinoamérica, con variaciones de país a país y de región a región dentro de Colombia.

En la Costa Caribe el guiso tiene su personalidad propia: se usa más cebolla roja que cebolla larga, muchas familias ponen menos tomate, y tradicionalmente se le agrega ají dulce para darle aroma y profundidad. En mi versión costeña, viviendo en Alemania, adapto la receta usando bastante tomate (porque me encanta que quede jugosito) y reemplazo el ají dulce por paprika dulce en polvo, que es fácil de conseguir aquí y da un color y sabor deliciosos.
Este guiso lo uso para preparar lentejas, fríjoles, huevos pericos, pollos sudados, carnes, para comerlo con papas, yuca cocida, arepas, patacones e incluso como base para un buen encocado de camarones o de mariscos.

Guiso costeño colombiano (hogao de la Costa Caribe)
Ingredientes:
2-3 tallos de cebolla larga
2 cebollas moradas grandes
5-6 tomates grandes rallados
2 dientes de ajo finamente picados
1/2 cucharadita de paprika dulce o al gusto
Sal al gusto
Aceite vegetal (el necesario para sofreír)

Preparación:
Sofreír la cebolla y el ajo
En un sartén agrega un poco de aceite y caliéntalo a fuego medio.
Cuando esté caliente, añade la cebolla larga picada y la cebolla morada finamente cortada, junto con el ajo picado. Sofríe durante unos 5 minutos, mezclando de vez en cuando, hasta que la cebolla esté transparente y fragante.
Agregar el tomate y las especias
Incorpora los tomates rallados. También puedes usarlos picados, pero rallarlos ayuda a aprovechar mejor el jugo del tomate y a que el guiso quede más homogéneo.
Agrega la paprika dulce y una pizca de sal. Un buen truco es añadir esa pizca de sal en este momento para ayudar a que las verduras suelten sus jugos y el guiso quede más sabroso.
Cocinar a fuego bajo
Cocina a fuego medio y tapado hasta que la mezcla comience a hervir suavemente.
Cuando hierva, baja el fuego, tapa de nuevo y deja cocinar por 15 minutos más, revolviendo ocasionalmente para que no se pegue. El guiso debe quedar jugoso, con el tomate bien integrado y la cebolla muy suave.
Potenciar el sabor con una cocción más larga (opcional)
Si preparas una buena cantidad de guiso y quieres que quede aún más concentrado y delicioso, después de que hierva puedes dejarlo tapado entre 25 y 30 minutos a fuego bajo.
Solo asegúrate de revolver de vez en cuando y ajustar de sal si hace falta.
Conservación, usos y variaciones de sabor
Este guiso costeño es perfecto para usarlo en varias preparaciones: lentejas, frijoles, huevos pericos, pollo desmechado, carnes sudadas o como base para un encocado de camarones o mariscos.
Si haces bastante, guárdalo bien tapado en la nevera por hasta 3 días. También puedes congelarlo en porciones pequeñas para tener siempre a mano y agregárselo, por ejemplo, a unos huevos pericos rápidos entre semana.
Si quieres jugar con los sabores, puedes añadirle un poquito de cúrcuma en polvo para darle más color, o incorporar comino o cilantro en polvo según las preparaciones que vayas a hacer con el guiso.
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